Descubre las tendencias de redes sociales para 2026

Hubo un tiempo en que usar hashtags era la gran novedad, Instagram y LinkedIn despuntaban como promesas 2.0 y Google+ parecía lo más… Hasta que dejó de serlo. 

Si algo nos han enseñado las redes sociales es que nada es eterno y que lo que hoy funciona, mañana puede quedar obsoleto. 

En este entorno cambiante, cada año se reescriben las reglas del juego, y tú, como marca personal o de empresa, debes aprender a mover tus fichas en este tablero digital: las tendencias. 

Cada tendencia trae consigo nuevas posibilidades y retos; y hoy vas a descubrir cuáles marcarán este año y cómo llevarlas a tu terreno.  

¿Qué nos depara el 2026?

El 2026 no es solo «otro año de cambios». Es el año de las paradojas.

Ahora que la inteligencia artificial se ha colado inexorablemente en nuestras vidas, la autenticidad, la humanidad y las relaciones reales reclaman su lugar con más fuerza que nunca.

A esto le sumamos nuestro uso de las redes sociales más allá de lo social, al mismo tiempo que la fatiga digital alcanza máximos históricos.

Los usuarios están cansados de feeds infinitos que prometen mucho y aportan poco.

Por eso, este año, el reto no es «estar». Es saber estar y merecer la atención de nuestras audiencias.

  1. Corazón, cerebro y músculo: la estrategia para afrontar este 2026
  2. 1. La inteligencia artificial como protagonista
  3. 2. Las microcomunidades se consolidan
  4. 3. Contenido generado por usuarios (UGC) y empleados (EGC)
  5. 4. Autenticidad y valores
  6. 5. Los microinfluencers se consolidan
  7. 6. El microblogging continúa su conquista
  8. 7. El nuevo embudo social
  9. 8. Del SEO al SXO: tu contenido tiene que ser «encontrable»
  10. 9. Social Commerce y la paradoja de la fricción
  11. 10. La batalla de los formatos

Corazón, cerebro y músculo: la estrategia para afrontar este 2026

Para sobrevivir en el ecosistema social de 2026, solo necesitas entrenar tres partes de tu cuerpo marketero:

  • Cerebro: tecnología, con la inteligencia artificial al frente.
  • Corazón: humanidad y autenticidad.
  • Músculo: construcción de marca desde la relevancia y la autoridad.

Cerebro 🧠

La tecnología ha redefinido las reglas.

En 2026, la ventaja competitiva no está en publicar más, sino en usar la IA para optimizar tus procesos y ganar tiempo para pensar.

1. La inteligencia artificial como protagonista

La inteligencia artificial ha puesto el marketing digital patas arriba.

En 2026, usar la IA ya no es novedad. La clave está en cómo la usas.

Su capacidad para darte datos, predecir qué hará tu cliente, automatizar las tareas más tediosas o generar contenido de impacto la hacen ya imprescindible.

¿Cómo aplicar la IA en tus redes sociales?

La inteligencia artificial es una realidad que debes aprovechar y convertir en tu ventaja competitiva. 

1.1 Análisis avanzado de datos y personalización

Con la IA puedes obtener y analizar datos en tiempo real, descubrir insights valiosos sobre las preferencias, intereses y comportamientos de tu audiencia

Con esta información podrás segmentar a tu target de manera precisa y crear estrategias personalizadas.

La personalización se convierte en una estrategia clave para mejorar la conexión emocional y multiplicar tus conversiones. 

Por ejemplo, Meta Ads Manager utiliza la IA para analizar datos demográficos y de interacción en Facebook e Instagram. Con esta valiosa información, puedes segmentar a tu audiencia y diseñar campañas publicitarias más efectivas.

¡Y qué decir de TikTok! Su algoritmo juega en otra liga.  A través de herramientas como el Creative Center, la IA no adivina tendencias; las anticipa. 

De esta forma, sabes qué audio o formato ganará tracción para que llegues a la tendencia antes de que se sature.

1.2 La IA agéntica

Olvida eso de que la IA solo escribe textos; llega la IA que «hace cosas».

Pasamos de lo generativo a lo agéntico. 

Y para muestra un botón: Meta ha adquirido Manus, una tecnología capaz de navegar por cualquier interfaz web igual que lo harías tú: mueve el cursor, hace clic, rellena formularios y completa el pago. 

No «te dice» dónde comprar los billetes de avión; entra en la web de la aerolínea y los compra por ti.

El objetivo de Zuckerberg es integrar esta capacidad en WhatsApp e Instagram. 

Tu cliente pronto dejará de buscar productos para delegar esa tarea en su propia IA. 

Prepárate, porque en 2026 ya no solo tendrás que vértelas con las personas; tendrás que aprender a convivir y convencer a las máquinas.

1.3 Automatización de procesos

Automatiza tareas repetitivas, como la gestión de campañas publicitarias o la programación de publicaciones en redes sociales.

El buen uso de la IA es una excelente manera de ahorrar tiempo y recursos para así focalizarte en otras áreas más rentables o productivas de tu proyecto. 

Céntrate en aquello donde la inteligencia artificial no llega: la estrategia y la creatividad.

1.4 Generación de contenido

Herramientas como Canva, ChatGPT o Midjourney han democratizado la generación de contenidos. Crear ya no es el problema.

El verdadero reto en 2026 es que el contenido sea de calidad y responda a las necesidades de los usuarios. 

El auge del slop content 

Ya no nos impresiona que una IA redacte o cree una imagen en segundos; ahora exigimos que esa creatividad o texto tenga alma. 

Aquí descubrimos a un nuevo villano de la película: el slop content.

El slop content es contenido generado de forma masiva con IA sin criterio estratégico, pensado para llenar feeds, cumplir calendarios o aprovechar tendencias sin aportar valor real.

Es un contenido correcto, pero que no tiene personalidad. Es insípido, pasable. «Sin chicha ni limoná». 

En este sentido, la gente hemos desarrollado un radar finísimo para detectar lo artificial; si huele a robot y a falta de esfuerzo, deslizamos hacia abajo sin miramientos.

El slop content no deja de ser ruido y una barrera que tenemos que superar con una estrategia de contenidos potente y enfocada en el usuario.

Entonces, ¿cómo podemos usar la IA en 2026 en lo que a generación de contenidos se refiere? 

Usa la IA en la cocina, pero deja que las personas sirvan la mesa.

La inteligencia artificial resuelve genial la parte del «continente» (diseño, estructura, edición), pero el «contenido», el valor real, depende de tres pilares puramente humanos:

  • Relevancia: tiene que aportar valor real a tu buyer persona. Tu contenido tiene que resolver, entretener o enseñar de verdad. Si no suma, estorba.
  • Autoridad: ahora importa más que nunca quién habla y su credibilidad. En un mar de textos iguales, un branding bien trabajado y una marca que crea contenido con voz propia, que recibe menciones y genera conversación, va a adelantar por la derecha al contenido genérico o artificial.
  • Confianza: la credibilidad, la empatía y la imperfección humana son valores prémium en alza. 

Corazón♥️

Es la respuesta visceral a la saturación artificial. Necesitamos marcas con alma en las que confiar.  

2. Las microcomunidades se consolidan

Durante años, el crecimiento en redes sociales se midió en seguidores. Cuantos más, mejor. Este año, esa lógica pierde fuerza.

Las redes sociales evolucionan hacia un modelo más íntimo, relacional y selectivo, donde el valor no está en llegar a todo el mundo, sino en conectar de verdad con quien importa

Las microcomunidades se consolidan en 2026: grupos privados, canales de difusión en Instagram o WhatsApp y servidores de Discord son puntos de encuentro y conversación.

El éxito ya no pasa por acumular audiencias masivas, sino por construir espacios donde las personas se sienten escuchadas, reconocidas y parte de algo.

Comunidades más pequeñas, sí, pero mucho más implicadas.

¿Por qué este giro hacia lo privado? 

Porque estamos saturados del ruido del feed público. 

Y los datos lo confirman (según el estudio de State of Social Media Trends Report 2026):

  • El 76 % de los consumidores se siente más leal a las marcas que responden activamente a sus comentarios o mensajes directos. 
  • Es más, el 77 % de los usuarios se fija expresamente en si una marca se toma la molestia de interactuar en su propia sección de comentarios.
  • La sección de comentarios ha dejado de ser un buzón de sugerencias. Ahora es tu nuevo punto de venta y de atención al cliente. 

Gestionar tu comunidad ya no es «mantenimiento»; es una estrategia de captación, retención y fidelización. 

  • Instagram ha reforzado este enfoque con canales de difusión y listas cerradas. 
  • Facebook sigue apostando por los grupos. 
  • Telegram se consolida como un espacio clave gracias a sus canales y grupos privados. 
  • Discord y Mastodon ganan terreno en nichos concretos donde la afinidad pesa más que el alcance.

3. Contenido generado por usuarios (UGC) y empleados (EGC)

Si las microcomunidades son el salón de casa, el UGC (contenido generado por usuarios) y el EGC (contenido generado por empleados) son las conversaciones que ocurren en él. 

En un año donde la desconfianza hacia lo «perfecto» y lo generado por IA es la norma, necesitamos pruebas de vida, de humanidad. Necesitamos ver a personas reales usando productos reales.

El poder del contenido «amateur» 

Ya no buscamos la foto de estudio impecable. Buscamos la review honesta grabada con un móvil en una cocina mal iluminada. 

¿Por qué? Porque transmite verdad. 

UGC o User Generated Content

El UGC son fotos, reseñas o videos creados por tus usuarios, donde comparten sus experiencias con tu marca. 

Por ejemplo, GoPro anima a su audiencia a compartir videos grabados con sus cámaras, mostrando aventuras. 

En esta publicación, la marca convierte a Florine en protagonista. Con apenas 1.100 seguidores, no es influencer, pero sí una usuaria generosa que ha compartido contenido de la marca. GoPro ha sabido aprovecharla y ensalzarla. 

En 2026, el UGC deja de ser un complemento y se convierte en validación social, prueba de uso real, argumento de confianza y contenido reutilizable a lo largo de todo el funnel.

EGC o Employer Generated Content

El EGC convierte a tus empleados en embajadores de tu marca, mostrando su día a día, compartiendo conocimientos y reflejando los valores de tu empresa, especialmente en plataformas como LinkedIn.

No se trata de obligar a los equipos a publicar, sino de facilitar un entorno donde hacerlo tenga sentido. Cuando el EGC es voluntario y natural, se nota. Y cuando no lo es, también.

¿Un ejemplo? 

Microsoft utiliza el hashtag #MicrosoftLife para que sus empleados compartan publicaciones en redes sociales sobre su día a día en la empresa. 

Ejemplo de EGC de Microsoft como tendencia en redes sociales 2025

El contenido generado por usuarios (UGC) y empleados (EGC) se convierten en herramientas clave para transmitir autenticidad y cercanía. 

UGC y EGC como activos estratégicos

El gran error es tratar este tipo de contenido como algo anecdótico.

En realidad, UGC y EGC cumplen funciones clave en el nuevo funnel de social media (que en breve veremos):

  • Ayudan a descubrir la marca desde experiencias reales.
  • Refuerzan la fase de validación.
  • Aceleran la confianza.
  • Reducen la fricción en la decisión.

Además, encajan perfectamente con cómo funcionan hoy los algoritmos y la búsqueda social.

Los sistemas priorizan contenido contextual, humano y útil. Justo lo que aportan usuarios y empleados cuando hablan desde su experiencia.

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4. Autenticidad y valores

En un contexto de saturación, slop content y automatización masiva, la autenticidad deja de ser un valor diferencial para convertirse en un requisito mínimo.

Los usuarios demandan cada vez más que marcas y creadores apuesten por lo real y lo humano.

¿Cómo demostrar que eres una marca auténtica?

1. Adopta un enfoque honesto y humano

Crea contenido que muestre el lado más auténtico de tu marca. Apuesta por formatos simples y honestos, como videos espontáneos, publicaciones sin filtros o historias reales.

Comparte historias reales, procesos internos o incluso errores, dejando ver la humanidad detrás de tu negocio.

2. Apoya valores sociales y medioambientales

Comunica tus iniciativas relacionadas con la sostenibilidad o la responsabilidad social.

Hazlo de forma genuina, destacando acciones concretas y evitando mensajes vacíos que puedan ser percibidos como oportunismo.

3. Prioriza las interacciones personales

Responde a los comentarios y mensajes directos de forma cercana y personalizada.

Demuestra que escuchas y valoras la opinión de tu comunidad.

4. Da voz a tus empleados y clientes

Permite que tus equipos y usuarios compartan sus propias experiencias.

Ya hemos visto cómo el UGC y EGC refuerzan tu credibilidad y humanizan tu marca.

5. Sé coherente en todos los canales

La autenticidad no debe ser solo un enfoque en redes sociales, sino un reflejo de los valores reales de tu marca. Mantén un mensaje consistente y honesto en todos los puntos de contacto con tu audiencia.

El auge del deinfluencing

En paralelo, y también abanderando la honestidad, cobra protagonismo el movimiento de «deinfluencing», que promueve la reflexión antes de consumir, rechaza el exceso de publicidad y pone de manifiesto esta tendencia hacia mensajes más auténticos y responsables. 

Surge como reacción directa al exceso de recomendaciones vacías, colaboraciones forzadas y discursos de venta que parecen intercambiables. 

Al contrario de lo que suele suceder, los creadores te dicen honestamente qué no necesitas o qué productos no valen la pena.

Son contenidos que funcionan porque se salen de la norma y abogan por un consumo más consciente y responsable. 

@eirascheper

No necesitas todas estas cosas y no te faltará de nada si no las tienes #desinfluenciando #deinfluencing #cosasquenonecesito #minimalismo #consumismo

♬ original sound – eirascheper

5. Los microinfluencers se consolidan

El auge de la autenticidad y del deinfluencing no se entiende sin el papel que juegan los microinfluencers en 2026.

Durante años, el marketing en redes se apoyó en una idea muy clara: mostrar la mejor versión posible. Más edición, más aspiracional, más impacto visual. Todo esto ya no funciona.

No porque la gente rechace lo estético o lo cuidado, sino porque desconfía de lo que suena demasiado perfecto

Cuando el usuario empieza a sospechar de los mensajes genéricos y de las recomendaciones que suenan a guion, busca referentes más cercanos. 

Personas que no hablan «desde arriba», sino desde la experiencia. Y ahí es donde los perfiles con comunidades pequeñas, pero activas, ganan terreno.

No es una cuestión de tamaño, sino de relación.

Es por esto que los micro y nano influencers están ganando la partida a las grandes celebridades. Aunque tienen menos seguidores, su tasa de interacción es mucho más alta y su audiencia confía en ellos como confiaría en un amigo experto.

Además, sus comunidades suelen estar más segmentadas, más alineadas por intereses reales y más predispuestas a escuchar y preguntar.

6. El microblogging continúa su conquista

Seguimos con «lo micro»…

El microblogging se consolida en 2026 con una oleada de nuevas plataformas que compiten por el espacio que antes dominaba Twitter, ahora conocida como X.

Estas alternativas ofrecen enfoques más frescos, descentralizados o selectos, y atraen a usuarios que buscan un cambio en la manera de compartir ideas y conversar. 

Bluesky: la alternativa a X más tentadora

Bluesky, creada por Jack Dorsey, fundador de Twitter, apuesta por la descentralización y la libertad del usuario. 

Libre de algoritmos tradicionales, Bluesky permite personalizar la experiencia y fomenta la creación de comunidades. 

Funciona de forma parecida a X, pero su enfoque se centra en la privacidad, la transparencia y el control total de los datos personales.  Ya ha conquistado a muchos usuarios descontentos rebotados de Twitter. 

Bluesky ha dejado de ser una promesa indie para consolidar su sitio. En 2025 superó la barrera de los 40 millones de usuarios

Los datos (según el informe de tendencias de Metricool) confirman que es el lugar para crecer si no eres una celebridad. 

Las cuentas de hasta 100.000 seguidores logran más interacciones aquí que en X. Así que, si tu marca es mediana o pequeña, aquí te escucharán mejor.

Threads: el impulso de Instagram

Threads, la alternativa de Meta a X, ha aprovechado la base de usuarios de Instagram para crear un espacio centrado en la interacción y la conversación.

La plataforma ya ha superado los 400 millones de usuarios activos mensuales, con un crecimiento del 127 % el último año. 

Los datos son contundentes: Threads ya supera a X en impresiones e interacciones, pero ojo, esto aplica sobre todo a las cuentas gigantes (entre 100K y 1M de seguidores). 

El algoritmo de Threads tiende a mostrar contenido de cuentas que ya tienen tracción. Así que si tu cuenta es modesta, más que buscar visibilidad, utiliza esta red para conversar con tus usuarios y mostrarles tu lado más humano.

¿Y qué pasa con X (Twitter)? 

Sigue viva, pero mutando y generando polémicas.

X ya no quiere que te lleves a la gente de allí. El tráfico a webs (clics en enlaces) ha caído un 28 %; la interacción dentro de la plataforma ha subido un 12 %. 

Si te quedas, apuesta por el vídeo, cuyas interacciones han crecido un 35 %.

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Músculo💪

7. El nuevo embudo social

Durante años hemos tratado las redes sociales como simples escaparates o canales de entretenimiento. 

En 2026, ese enfoque se queda corto y, en muchos casos, directamente obsoleto.

Di adiós al clásico embudo de ventas lineal y predecible que nos enseñaron en las escuelas de marketing. Ha pasado a mejor vida. El viaje del cliente ahora es un ecosistema circular. 

Por tanto, antes de decidir en qué redes debes estar, has de entender qué rol juega cada red en la mente del consumidor. Porque no, no entramos a TikTok a lo mismo que a YouTube.

Hoy las redes sociales funcionan como un ecosistema completo, donde el usuario descubre, evalúa y toma decisiones sin salir de la plataforma. 

Son, al mismo tiempo, buscadores, escaparates, espacios de conversación, puntos de decisión y canales de atención y conversión. 

Puede que la misma persona descubra una necesidad en TikTok, compare precios en Instagram, valide si merece la pena en YouTube y termine de convencerse leyendo un hilo en Reddit. 

Google ha dejado de ser la única puerta de entrada. En muchos casos, ni siquiera es la primera.

TikTok descubre, Instagram convierte, YouTube valida

El State of Social Media Trends Report nos descubre cómo se mueve ahora el usuario:

TikTok es la chispa (descubrimiento)

Ya no entramos solo a pasar el rato; entramos a descubrir cosas que no sabíamos que necesitábamos (con permiso del deinfluencing, claro). 

El 66 % de los usuarios explora tendencias activamente aquí y el 54 % lo usa para investigar productos. Su función es encender la mecha del deseo a través de la autenticidad que caracteriza a esta red.

Instagram es el escaparate (deseo y conversión)

Si TikTok genera la demanda, Instagram la captura. 

Es el terreno donde el 60 % de los usuarios investiga activamente y donde es más probable (un 37 %) que saquen la tarjeta. Aquí reina la estética aspiracional y la facilidad de compra.

YouTube es la prueba de la verdad (validación)

Antes de comprar, necesitamos confiar. 

YouTube ha crecido un 9.7 % como herramienta de validación. 

Aquí venimos a ver reseñas largas, unboxings y tutoriales que nos confirmen que no nos vamos a equivocar.

Este nuevo comportamiento redefine el funnel clásico.

  • Antes hablábamos de un recorrido más o menos ordenado: visibilidad, tráfico y conversión.
  • Ahora el proceso se parece mucho más a esto: descubrimiento, validación, confianza y acción. Y todo ocurre dentro del entorno social.

Una publicación puede ser el primer contacto con una marca, resolver una duda clave, generar credibilidad y activar una decisión. O, por el contrario, descartarte en segundos si no aporta valor o no encaja con la intención de quien la consume.

Los datos de rendimiento por formato lo confirman. 

No todos los contenidos funcionan igual en todas las fases. Algunos formatos captan atención, otros generan interacción y otros ayudan a conectar y profundizar. 

El error habitual es pedirle al mismo tipo de contenido que haga todo el trabajo. De ahí, la importancia de utilizar un mapa de contenidos para visualizar temáticas y formatos dependiendo de la etapa del embudo. 

En 2026, el contenido no acompaña al funnel como una pieza más de la estrategia. El contenido es el funnel.

8. Del SEO al SXO: tu contenido tiene que ser «encontrable»

Durante años, «hacer SEO» significaba gustarle a Google. 

En 2026, la gente ya no solo «googlea». Como hemos visto, busca respuestas en TikTok, tutoriales en YouTube y recomendaciones en Instagram.

Y si eres de los que aún recurre a Google, te vas a encontrar posts de social media indexados y ocupando los primeros puestos en las SER. 

Esto significa que tu contenido social compite de tú a tú con las webs tradicionales en la página de resultados. Google se ha vuelto híbrido.

Esto nos lleva del SEO tradicional al SXO (Search Experience Optimization)

Ya no buscamos solo una lista de enlaces azules; buscamos una experiencia.

Un vídeo que nos muestre cómo funciona el producto, una opinión real o una vibe concreta que el texto plano no puede transmitir.

¿Cómo adaptas tu estrategia al SXO?

Social Search Optimization

Tus vídeos y posts deben incluir palabras clave, sí. Pero no solo en los hashtags. Tienen que estar en los subtítulos, en el texto en pantalla, el Alt text de la imagen y hasta en la locución (voz en Off).

Los algoritmos de hoy «escuchan» y «ven» el vídeo para indexarlo.

Del SEO al GEO: optimizar para la búsqueda generativa

Herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity están cambiando la búsqueda. A menudo dan una respuesta directa (el fenómeno «zero-click») sin enviar tráfico a tu web. 

Si quieres que estas IAs te citen como fuente de autoridad, tu contenido debe ser claro y estar bien estructurado y generar confianza con un branding sólido. 

9. Social Commerce y la paradoja de la fricción

Durante años, el objetivo fue llevar tráfico de la red social a la web. Ahora el usuario ya no quiere saltar de plataforma en plataforma; quiere descubrir, enamorarse y comprar sin salir de la fiesta.

Hablamos ya de una convergencia total entre entretenimiento y comercio. 

El Social Commerce se consolida porque elimina barreras, sí, pero sobre todo porque transforma la compra en una experiencia inmersiva.

Avatares, realidad aumentada y la nueva «prueba de producto».

¿Cómo te compras unas gafas sin probártelas? ¿Cómo te fías de un maquillaje que no tocas?

Aquí entra la tecnología para suplir nuestros sentidos:

  • Realidad Aumentada (RA) y Pruebas Virtuales: ya no imaginamos cómo nos queda; lo vemos en la pantalla de nuestro móvil. La cámara es el nuevo probador.
  • Avatares que venden: la IA permite crear dependientes virtuales o «gemelos digitales» que nos muestran cómo sienta la ropa en un cuerpo idéntico al nuestro.
  • Live Shopping: es la teletienda del siglo XXI, pero interactiva, real y adictiva. Ver a alguien usar el producto en directo responde a todas las dudas que una foto estática no puede resolver.

Si crees que esto es ciencia ficción, mira los números.

TikTok ha duplicado sus cifras de comercio social, generando más de 26.000 millones de dólares en ventas.

La plataforma ha entendido mejor que nadie que esto no va de e-commerce; va de entretenimiento que termina en compra.

La paradoja de la fricción

Ya hemos dicho que 2026 es el año de las paradojas.

En lo que se refiere a Social Commerce queremos una experiencia fluida, peeeroooo… en ciertos casos, la fricción puede ser un reclamo. 

  • Para productos de rutina (papel higiénico, recambios, etc.), el usuario exige fricción cero: compra en un clic, fácil y rápida.
  • Pero para productos de deseo (moda, lujo, ediciones limitadas…), el usuario valora cierta fricción estratégica: lanzamientos exclusivos (drops), eventos de Live Shopping con cuenta atrás o acciones presenciales.

Esa «dificultad» añadida genera deseo, sentimiento de pertenencia y comunidad. 

10. La batalla de los formatos

Si pensabas que el vídeo lo era todo, tengo noticias. 

Es cierto que el vídeo sigue siendo el rey del alcance. 

Plataformas como Facebook han resucitado gracias a él, con un aumento del 71 % en publicaciones de vídeo, y YouTube sigue creciendo imparable con un 76 % más de visualizaciones (datos de Metricool :-)).

En 2026, surge un «héroe silencioso»: el carrusel.

Mientras todos se pelean por captar tu atención en 3 segundos con un vídeo frenético, el carrusel invita a la calma. A parar, deslizar y leer. 

Solo hay que mirar los datos: en Instagram, los carruseles generan un 26 % más de impresiones que las imágenes únicas y multiplican por tres las interacciones. 

Y si nos vamos al B2B en LinkedIn, los documentos PDF (carruseles) son imbatibles: generan un 247 % más de interacción que el promedio de otros formatos.

Eso se traduce en más tiempo de atención, más guardados y más interacción cualitativa. No genera el ruido del vídeo viral, pero sí construye autoridad.

En redes como Instagram y LinkedIn, los carruseles bien trabajados superan en rendimiento a muchos posts rápidos y repetitivos.

La novedad: los microdramas 

Y ojo a esta tendencia que viene fuerte de Asia: los microdramas verticales.

Son episodios de 1 o 2 minutos, con guion y alta producción, diseñados para engancharte.

Un ejemplo brillante es Starbucks, que lanzó en China la serie «Jiayou», un drama de oficina episódico que conecta emocionalmente con los trabajadores jóvenes. 

Con este contenido Starbucks no vende el producto; crea la serie donde tu producto sea el protagonista. ¡Branded content al poder!

Estos son los players actuales que lideran el formato:

  • ReelShort y DramaBox ocupan los primeros puestos con más de 200 apps activas y 250 millones de usuarios mensuales.
  • YouTube retiene al 44 % de la audiencia de este formato, aunque la monetización fuerte está en las apps dedicadas.
  • Verza TV: Ojo a esto. Alan Mruvka (fundador de E! Entertainment) lanza esta plataforma en EE. UU. para profesionalizar el sector. Ya no es territorio amateur; la industria del entretenimiento tradicional ha entrado en el chat.

La estrategia de estas series es maestra. Usan las redes sociales masivas para lanzar clips virales que te dejan a medias y te empujan a descargar su app para ver el final. El social media es su embudo de captación.

Fuera de estas plataformas de streaming, el microdrama es un formato a explorar como contenido de redes para la generación de leads.

Al final, su base es muy potente: storytelling y curiosidad insatisfecha con un cliffhanger (final en suspenso) que te deja a medias y te empuja a la acción, la descarga del recurso.

El microdrama es un lead magnet disfrazado de entretenimiento.

Formatos interactivos: cuando el usuario participa

Encuestas, preguntas, comparativas o contenidos que piden opinión directa funcionan especialmente bien en este contexto.

No porque «generen engagement», sino porque rompen la pasividad.

Estos formatos encajan con el nuevo funnel social, donde la conversación forma parte del proceso de compra y validación.

Como ves, ya no se trata de que elijas un formato «porque funciona», sino porque es el que mejor encaja con la intención del usuario en ese momento.

En 2026, los formatos no compiten entre sí.  Se complementan.

Conclusión

Ya lo sentenció el gran filósofo Heráclito hace más de 2500 años: lo único constante es el cambio

Esta premisa también rige las tendencias de redes sociales para 2026: el social media se reinventa día a día, redefiniendo la forma en que personas y marcas se conectan. 

Este artículo es una ventana a un futuro que es presente. 

Este año ganarán quienes entiendan que, a pesar de los algoritmos y la inteligencia artificial, seguimos siendo «animales sociales» que buscan simplicidad y verdad. 

Y, por supuesto, no tienes que unirte a todas las tendencias, sino elegir aquellas que te ayuden a construir una relación honesta con tu comunidad. 

Porque las tendencias y las herramientas cambian, pero la necesidad de confiar en alguien al otro lado de la pantalla permanece intacta.