laluzrojaderoxanne
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| Miembro | octubre 24, 2016 (9 años) |
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Bio
Bárbara Giménez (1991). Bárbara Armstrong (no nata aún). Nací un martes cualquiera de primavera entre los brazos de quien fue cuna y niñero, Monzón. De pequeña no me decidía entre la música, el dibujo o la escritura, o así de ávida y confusa me recuerdo. Hoy sólo garabateo los márgenes de los libros y la última página de los cuadernos, y rasgueo con zarpa de gato viejo un ukelele. Pero me han salido callos de tanto escribir. Igual de confusa me deja la dicotomía de las ciencias y las letras. Supongo que por eso soy maestra en práctica de una lengua, pero también psicóloga y sexóloga teórica, dicen mis papeles del paro. Varios lugares han acogido mis dudas desde el salto a la inde(pen)dencia, y me han visto emborronar frente al Torico y tirar cenizas de versos en el río Maas, aunque Zaragoza me ha apretado más fuerte en su último abrazo. Esta es la parte aburrida, por la que se pregunta. Sáltatela, ya estoy encantada de haberte conocido.
Lo que te propongo es muy simple, y a la vez, enorme: hagamos poesía. Pintemos un cuadro; yo pongo los pinceles y los trazos, tú imaginas el color. El que tú quieras. Construye ojos pa´dentro una imagen que le ponga carne y hueso (y movimiento, y luz, y defectos) a una maraña de versos sin rostro. Ponle música, sazónalo y dale un sabor, tócalo e invéntate qué textura tiene para ti. En la poesía, todo vale. La poesía, como arte expresivo que es, es la única forma de ser plenamente libre. Yo ya estoy deseando batir las alas.
Qué digo. Ni siquiera sé que es poesía. Sólo que la necesito. Sólo que es la copa que más borracha me deja. La cumbre en la pirámide de mi escombrera. La forma de salir volando de aquí, y la nota de despedida. Sólo sé que ocurre entre quien la escribe y quien la paladea.
Sólo sé que es lo que podría ocurrir, si te quedas.
Aspiro, sí, y aspiro a que estas letras y este lenguaje hagan su trabajo de vestir de gala al pensamiento. Y por el camino, al menos, espero
que
nos
hayamos
divertido.